El método de comparación
La forma más utilizada para valorar una vivienda es compararla con otras similares de la misma zona que estén en venta o se hayan vendido recientemente. Es también el método de referencia en las tasaciones oficiales. El proceso tiene tres pasos:
- Elegir testigos lo más parecidos posible: mismo barrio, tipología, superficie y antigüedad similares.
- Calcular el precio por metro cuadrado de cada testigo (precio ÷ superficie).
- Aplicar ese valor a la superficie del inmueble y ajustarlo por las diferencias.
Media o mediana
La calculadora muestra las dos. La media usa todos los testigos por igual; la mediana es el valor central y se ve menos afectada por un comparable muy caro o muy barato. Si las dos cifras se alejan mucho, probablemente uno de los testigos no es comparable.
Cómo usar el ajuste
El campo de ajuste permite corregir el resultado por lo que diferencia al inmueble de los testigos: estado de conservación, planta y ascensor, orientación, terraza, garaje o trastero. Por ejemplo, un piso por reformar entre testigos reformados puede necesitar un ajuste negativo del 10–15 %.
Consejos para una valoración que convenza al propietario
- Usa precios de cierre siempre que puedas: los precios de oferta suelen estar un 5–10 % por encima.
- Compara superficies del mismo tipo: construida con construida o útil con útil.
- Presenta el rango, no solo una cifra: facilita la conversación sobre el precio de salida.
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